M. Á. BASTENIER -EL PAÍS- 17/12/2008 Sólo que en Grecia son setecientoseuristas, como corresponde a una renta per cápita menor en un 20% o 25% a la española. La intifada de la juventud griega, armada de piedras y palos, y con un principio de organización urbana, lo es fundamentalmente de colegiales adolescentes y estudiantes de universidad, no de los famosos antisistema, o ese saco indefinido en el que todo cabe de extrema izquierda, quienes aunque se hayan sumado a la algarada no constituyen su masa de maniobra.
Grecia es uno de los eslabones más débiles de una Europa incomparablemente más rica que el resto del planeta, pero donde, precisamente por ello, una torcedura de las expectativas de bienestar puede causar el estallido social de estos últimos días. Se trata de una protesta protagonizada, según los testigos de mayor confianza, por jóvenes de respetable procedencia, que deberían estar próximos a integrarse en el mercado de trabajo y no saben cómo hacerlo, y de los que precariamente ya lo están, y se sienten profundamente insatisfechos por ello. Los setecientoseuristas.