La manifestación contra la nueva ley autonómica de educación (LEC) convocada por los sindicatos USTEC-STES, ASPEPC y CGT y celebrada ayer en Barcelona, ha sido el escenario de violentos incidentes protagonizados por talibanes del secesionismo contra miembros de Ciudadanos - Partido de la Ciudadanía y, en particular, militantes de la Agrupación de Jóvenes y Estudiantes (J's) que participaban en la movilización. La agresividad de los fundamentalistas, perfectamente organizada y dirigida, tenía un nítido objetivo totalitario: intimidar a un adversario político mediante la amenaza, verbal y física, la agresión y la violencia, impedir el libre ejercicio de sus derechos de expresión, reunión y manifestación pacífica y, sobre todo, crear un clima de crispación y miedo, incluso de riesgo para la integridad física, que desaliente la discrepancia, asfixie la pluralidad y allane al camino a una única voz en la sociedad catalana, la única con derecho a expresarse libremente sin temor a represalias.