Las Juventudes de Esquerra Republicana de Cataluña han lanzado una campaña que titulan “Espanya és crisi” mostrando nuevamente que el esquema del discurso de su organización es monotemático y sólo gira en torno a la secesión. Los nacionalismos buscan enemigos a los problemas, no causas, ahorrándose así tener que hacer un análisis de la compleja realidad y proponer soluciones realistas. En el caso de ERC el enemigo es España. Y da igual de que se trate: contra el cambio climático “independència i canya contra Espanya”; por la liberación de la mujer “independència i canya contra Espanya”; por la mejora de la universidad “independència i canya contra Espanya”. Y así sucede en esta nueva y enésima campaña: la crisis económica y social, que es algo real, de alcance planetario y que afecta a la calidad de vida de todos los ciudadanos se convierte para las JERC en una simple excusa más para frivolizar con su demagogia independentista y presentar como conclusión una solución falsa que ni el más hábil de los sofistas se atrevería a formular.
Y tratando de abrir los ojos a esa mayoría de catalanes que rechaza hoy, como ayer, sus pretensiones, las JERC preparan un despliegue por todo lo alto: distribución masiva de carteles de gran tamaño, contenidos digitales y en papel y todo tipo de fastos y actos hasta el Día de la Constitución. Se diría que la crisis que les sirve de leit motiv para su enésimo montaje no afecta a sus bolsillos ni a sus presupuestos, que son más abultados y permiten más alegrías, por lo que se ve, que nunca. Alegrías que sirven para que Ernest Benach se tunee el coche como el “neng de Castefa” o para enchufar a Apel•les Carod-Rovira de embajador catalán en París -cobrando cerca de 90.000 € anuales-, dinero que la Agrupación de Jóvenes de Ciudadanos considera que debería haberse reservado escrupulosamente para dar solución a las previsibles consecuencias que va a tener –y que ya está teniendo- la crisis económica que acaba de empezar, en las condiciones de vida de las personas.
Agrupación de Jóvenes de C's
Barcelona, 25 de octubre de 2008

